lunes, 19 de marzo de 2018

CULTÍVATE CON LA PALABRA QUE ES VIDA DEL DOMINGO 18/03/2018

Cuaresma/5° Salterio1ª Semana.Tomo II
Viernes 18 Marzo






Santos CIRILO DE JERUSALÉN ob de,
Salvador de Horta rl, Eduardo re






Papa Francisco: Cuando nuestro corazón es de piedra, tomamos piedras de verdad en la mano y apedreamos a Jesucristo en las personas de nuestros hermanos, especialmente los más débiles.
! Cambia, Señor, nuestro corazón de piedra por un corazón de carne, misericordioso como el tuyo!

PALABRA:
Los judíos agarraron piedras para apedrear a Jesús. Él les replicó: Os he hecho ver muchas obras buenas por encargo de mi Padre: ¿ por cuál de ellas me apedreáis?». Los judíos le contestaron: «No te apedreamos por una obra buena, sino por una blasfemia: porque tú, siendo un hombre, te haces Dios». Jesús les replicó: «¿No está escrito en vuestra ley: "Yo os digo: Sois dioses"? Si la Escritura llama dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y no puede fallar la Escritura),  a quien el Padre consagró y envió al mundo, ¿decís vosotros que blasfema porque dice que es Hijo de Dios? Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis, pero si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que comprendáis y sepáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre». Intentaron de nuevo detenerlo, pero se les escabulló de las manos. Se marchó de nuevo al otro lado del Jordán, al lugar donde antes había bautizado Juan, y se quedó allí. Muchos acudieron a él y decian: «Juan no hizo ningún signo; pero todo lo que Juan dijo de este era verdad».Y muchos creyeron en él allí.


ORACIÓN:
Jeremías 20,10-13; Salmo 17,2-7 • JUAN 10,31-42
CRISTO, ¿cómo soy tan necio que te apedreo con mis pecados, cuando veo que todo lo haces bien, para todos y para mí? Quiero estar siempre de tu parte, disfrutando de la naturaleza divina que me regalaste con mi bautismo, simbolizada en la vestidura blanca. Tu misericordia quiere preservar mi blancura, y yo también lo quiero. (Sigue tu oración personal).

Aunque no me creáis a mí,

creed a las obras.










domingo, 18 de marzo de 2018

CULTÍVATE CON LA PALABRA QUE ES VIDA DEL SÁBADO 17/03/2018





Cuaresma/5º Salterio 1ª Semana.tomo II
Jueves 17 Marzo












Santos PATRICIO ob, Gertrudis de Brabante ab, Juan Sarkander pb mr. Beato Juan Nepomuceno Zegrí








Papa Francisco: [Quien guarda mi palabra no sabrá lo que es morir para siempre]. Jesús es la vida y la resurrección, porque con su amor crucificado venció la muerte. En jesús, Dios nos da la vida eterna, la da a todos, y gracias a Él todos tienen la esperanza de una vida aún más auténtica que esta. La vida que Dios nos prepara no es un sencillo embellecimiento de esta vida actual; ella supera nuestra imaginación, porque Dios nos sorprende continuamente con su amor y con su misericordia.

PALABRA:
Dijo Jesús a los judíos: «Os aseguro: quien guarda mi palabra no sabrá lo que es morir para siempre». Los judíos le dijeron: «Ahora vemos claro que estás endemoniado; Abrahán murió, los profetas también, ¿y tú dices: "Quien guarde mi palabra no conocerá lo que es morir para siempre"? ¿Eres tú más que nuestro padre Abrahán, que murio También los profetas murieron, ¿por quién te tienes?». Jesús contestó: Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada. El que me glorifica es mi Padre, de quien vosotros decís: "Es nuestro Dios", aunque no lo conocéis.Yo sí lo conozco, y si dijera: "No lo conozco" sería, como vosotros, un embustero; pero yo lo conozco y guardo su palabra. Abrahán vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día; lo vio, y se llenó de alegría». Los judíos le dijeron: «No tienes todavía cincuenta años, ¿y has visto a Abrahán?». Jesús les dijo: «Os aseguro que antes que naciera Abrahán, existo yo». Entonces agarraron piedras para tirárselas, pero Jesús se escondió y salió del templo.

ORACIÓN:
Génesis 17,3-9; Salmo 104,4-9 • JUAN 8,51-59
CRISTO, como todo bautizado recibí en mi corazón la simiente de la vida eterna. La fe en la palabra. Tú la depositaste en mí, y me invitas a guardarla y cumplirla con su gracia, y me aseguras que no moriré para siempre. Tu Palabra fructificará en una vida plena. Por eso te digo como Pedro: Tú tienes palabras de vida eterna. Y esas palabras me Ilega siempre de la mano de tu gran Misericordia. (Sigue tu oración personal).


" Quien guarde mi palabra

no conocerá lo que es morir para siempre."








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